APRENDIZAJE INTELIGIBLE
Estoy aprendiendo el lenguaje
d las espigas azules
con ése contonearse
en el ocaso sombrío
y ése insospechado eqilibrio
entre fuego y granizo.
Estoy hundiendo las manos
en las honduras d la tierra
para arraigarme
en el barro cristalizado
d mis sentidos;
para darle a los gusanos
un anticipo d mi carne
y enredarme en la turbia lengua
d la arcilla y la lombriz.
Veo la luna débil,
como un reflejo opaco,
como un ojo muerto y ciego
q resbala x el zodíaco
llorando sus lágrimas prestadas
sobre las pitonisas griegas
q ya no la consultan,
mientras rehace con sutil embozo
en el corredor lechoso d la noche
el camino q Ares
siembra d odio y balas.
El sol, como todo rey magnífico
ni contempla ni protesta,
sólo calienta con su fastuoso rostro
la vanidosa idiotez
d las insignificantes criaturas
q se arrastran sin saber.
En tanto un eco d campanas
tintinea en las montañas
como cencerros celestiales
d un rebaño mitológico,
es el viento q afila
sus colmillos d hielo
desafiando en pleno día
la soberanía d Febo,
y se enrosca vampiroso
en el cuello frágil d la luna.
Estoy aprendiendo el lenguaje
derrotado d las cañas
con sus silbidos lastimeros;
a latir con la impaciencia d una roca
y a volverme fleco desteñido
d lo q me esperaba.
Estoy hablando
con la esencia d la arena
y el magma dilatado
en un vendaval d desaliento.
Hablo con la sincera escamosidad del calcio
desgarrándome la lengua,
y con la fétida corrosión
d los ácidos en mi piel;
xq estoy aprendiendo
el lenguaje esmeraldado
de la Cabalá.
El idioma trascendente
del espíritu q ya no tengo.
Estoy aprendiendo...
pero ya nada entiendo.
* vampiroso: me suena mas musical q vampiresco para ésta ocasión.
(20/3/2005 - 12:15)