POLVILLOS DE CORDURA
Estoy jugando con el gatillo
q dispara la locura
y q me ciñe como un anillo
en mis zonas mas oscuras,
donde los rayos amarillos
ignoran la aventura
d lacerar con su áureo brillo
la hermética censura.
Tampoco el cáustico martillo
ha infligida su tortura
al linfático pestillo
q bloqea mis honduras;
ni los cascos del potrillo,
rampante en su bravura,
han hollado en el castillo
q rapta mi cordura.
II-
Ahora veo cuán sencillo
es atraparse en su figura
y enredarse en los tornillos
d su ilógica armadura,
hasta desencajarse los carrillos
con su ilusoria hermosura
d dragón, grifo y armadillo;
y ocultarse en la espesura
d ése sucio conventillo
q está relleno d basura.
III-
Embelesado en un cuchillo
d hoja blanca aguda y pura
voy cargando los casqillos
d una solución segura
q en los ahogos d los grillos
anuncian la ruptura
del acendrado huevecillo
en el q mora su ventura.
Pero me sientan al banqillo
con jueces d impostura
para pesarme en el platillo
d su balanza cruel e impura,
y juzgarme como a un pillo
q sabotea la estructura
d su mismo portillo.
IV-
Adivinan su suerte futura
y buscan mi cuello sus colmillos,
qieren en mí cobrarse su usura
como un ofrendado cervatillo
d su pagana cultura.
Me niego a encerrarme en su altillo
y recito con toda ternura
la letanía d maso estribillo
q abre todas las cerraduras;
los santos nombres lazarillos
d mis amados amigos sin censura.
(8/11/2004 . 113:36)
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