LOS DÍAS DESCENTRADOS
Hay ciertos días en q todo
no es mas q un inmenso decorado,
una inconcebible puesta en escena.
Todo me parece irreal, o no creíble,
como si estuviera inmerso
en el ensayo d una obra q no es mía.
Todo luce a mis ojos
con el sincrético estilo
d un inventado juego d niños;
d una farsa deschavetada
q pretende insinuarme una leve,
imperceptible mueca d sonrisa incrédula.
Entonces creo q en algún momento
voy a girar d golpe la cabeza
y voy a ver el negro foro d las bambalinas,
y q todo desaparecerá
dejándome en medio del chirrido sordo
del silencio del vacío incoloro;
sin miedo, sin angustia...
simplemente esperando
a q pase el aturdimiento.
Hay ciertos días en q la realidad
es d una terrible inconsistencia
y el calor es tan inconvincente
q aún en pleno enero
ni sudo ni me sofoco.
Tan sólo el frío infame
parece tener plena existencia
cuando se asoma, aún muy leve,
y me entumece d los dedos a los huesos;
y me entorpece los sentidos.
Es q el infierno, ahora lo sé,
no es d fuego sino d hielo.
(22/11/2005 -17:23)
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