LA VIDA
Se diluye en las sombras del agua barrosa
como la palabra en la lengua dormida de dios,
o asume la entidad irrevocable q extravió
en la orilla d un abismo d luz vanidosa.
Tal es la vida prestada a los hombres sin ciencia;
deambulando en sinuosidades inconcebibles,
perdiéndose y hallándose en cuitas indecibles
mas, sin acariciar un atisbo d conciencia.
Y aqella alma pura q estrenamos en el parto
va deshilachándose en retazos sin sentido;
va desovillando la madeja del olvido
de su origen divino, en el agnóstico reparto.
Y entonces, nos sucede qnos sentimos hartos
d toda la inconsistencia q hemos absorbido.
(8/2/2003 - 15:15)
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