INMOLACIÓN
Arriba, donde el sol hinca sus dientes d oro.
Abajo, donde la tierra hierve lombrices.
Al frente, donde mis ojos buscan matices.
Detrás, donde mis pasos perdieron decoro.
En todas direcciones están mis exeqias
rodando en la espiral d los tiempos ufanos,
en busca del atrio azul del templo d Jano
para convertirme en otras d sus reliqias.
No vale la ayuda d Heracles en mi favor,
pues larga fue la angustia d su Deyanira.
Dice mi reflejo q soy yo qien respira
y no debo esperar a un Orestes vengador,
pero el cielo desconoce lo q es el pavor
d una vida fútil q en la nada se estira.
(25/1/2003 - 19:20)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario