IMPULSO GENÉTICO
La vida es una muerte consentida
q nos arranca los días d a apoco,
nos va atenuando d la escena el foco
hasta q la luz se hace inadvertida.
Es bien q no se presta ni convida
pues q no se consigue en ningún zoco,
como una planta o un cuadro barroco,
ni se la encuentra en la calle, perdida.
Pero del hombre la sed homicida
la tiene x cambio d sus sofocos
y x senderos ruinosos o heroicos
se relame en su pasión genocida.
Pues, si oigo el clamor d mi alma suicida,
no se atrevan luego a llamarme loco.
(25/1/2003 - 18:52)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario