DIOS Y EL DESTINO
Le llega tu voz, pero no qiere oirte;
dios es una indómita idea d nada,
es sólo una ilusión descorazonada
q idearon los ricos sólo para herirte.
Gastas tus horas hablándole al vacío,
a ésa in-entidad q no puede explicarse,
es un fantasma q no qiere mostrarse
xq su cuerpo es humo y su rostro es frío.
No te engañes con el mito d la creación
no hay razones q expliqen x qé es el mundo.
Ponte a reflexionar tan sólo un segundo,
¿x qé la tormenta mata a un pobre pichón?
ni pecado ni objetivo hay en su aflicción,
ergo, el destino es nuestro deber fecundo.
(15/2/2003 - 19:44)
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