CALOR DE INVIERNO
Bajo el inmenso infinito celeste
donde se hunde la razón del día,
resuena el trino feroz y omnipotente
d las calandrias anunciando su alegría.
Resuena el como eco profundo
d la luz lanzada al precipicio
desde la cornisa matutina del mundo,
hacia la cordura vacilante del juicio.
Se vuelve así, ésta mañana d invierno
con su desmesura tibia y soleada
en una sinfonía d gorjeos tiernos
q ahuyenta el sordo aturdimiento d la nada.
(2/8/2004 - 10:30)
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