LO Q NO VEN
Muy pocos saben cuànto d tì es bueno;
los ojos ciegos no distinguen el cielo,
ven sòlo sombras donde enceguece el sol;
ven sòlo pasto donde florece el trèbol.
Pobres almas tienen
los ciegos d los ojos sanos,
q caminan hacia el abismo
tomados d la mano.
Yo en cambio, te miro
con las pupilas del corazòn,
atravesando los siglos
q germinaron tu devociòn.
La humanidad bestializada
se hunde en su propio miedo,
en su cretino orgullo,
en su vanidad d duelo.
Mas mi sindèresis maravillada
Mas mi sindèresis maravillada
x la infinita hondura d tu santo ego,
me modela piadoso y nuevo.
Muy pocos qieren saber
cuànto d tì es bueno.
Su necedad teme perder
la fortaleza d su veneno.
(22/7/2002 - 17:12)
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