¡HASTA ÈSO!
¡No estàs! los jirones d mi alma
se retuercen desgreñados
con la turbulenta alarma
d la pena q me ha dañado.
Brilla el sol con negra luz
cegando mis ojos vacìos,
amortajando mi juventud
q se despide hoy d los vivos.
Se acabò aqì mi tonta ilusiòn
d q aùn me qedaba un futuro.
He bajado otro odioso escalòn
a la soledad d mi sepulcro.
Me contentaba sòlo con verte,
pero hasta èso me niega la suerte.
(25/5/2002 - 17 h)
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